martes, 1 de octubre de 2013

RECIENTE PUBLICACIÓN: PERTURBATORIO DE DAVID JIMÉNEZ

ISBN 978-612-4082-23-8
Perturbatorio. Poesía de David Jiménez.
Hipocampo Editores, septiembre de 2013.
DESAPARECEN LOS OJOS

Desaparecen los ojos
El fuego nos llama
El goce de las bestias nos pertenece
El espejo se quebró
Y muestra sus cicatrices
La mujer perdona nuestra sombra                      
La luz será fruición o dinamita                
Una máscara interrumpe la elección
Otros labios recibirán el licor alucinado  
Otras manos dibujarán nuestro vientre
Llega el jinete para quitarnos la traición
Desaparecen los ojos
El fuego nos llama
El goce de las bestias nos pertenece

INCESTO

Todos queremos una mirada
La mirada del sueño y la herida eviterna
Y volverá la soledad de la mirada
Para hacernos sentir su bellísimo laberinto
Aunque nadie comprenda el encanto de la vida
Ni la exquisitez del morir
Por eso existimos arrodillados sobre el fuego
Creando el rostro de la alegría
Cuando la primera lágrima aparece

martes, 17 de septiembre de 2013

RESCATES: 16 HISTORIAS DE ANIMALES de HERNANDO CORTÉS

16 HISTORIAS DE ANIMALES

(1+6=7)
Siete=Número Sagrado
Siete Días de la Creación
Siete Días de la Semana
Siete Sacramentos
Siete Pecados Capitales
Siete Años=La Edad de la Razón
Siete Palabras de Cristo en la Cruz
Siete Notas de la Escala Musical
Siete Sabios de Grecia
El Sétimo Cielo





ISBN 978-603-45205-0-9

"A propósito de locura, ahora, a mis 83 años que acabo de cumplir, puedo decir que no es una locura hacer teatro en el Perú, no obstante las dificultades y el poco interés que muestra el Estado y los grupos de poder en apoyar las artes, las ciencias, la cultura en general. Será porque le temen a la verdad científica y al arte comprometido."  Hernando Cortés en entrevista de Alberto Villagómez para Pacarina del Sur, n° 3, 2012.
Por Teófilo Gutiérrez Jiménez
De Hernando Cortés Mendoza (Piura, 1928- Lima, 2011) se conoce una vida dedicada al teatro como actor, director, dramaturgo y profesor. Su obra teatral es valiosa, única.  Pero la razón de este rescate es otro: el año 2008 publicó el libro de relatos 16 historias de animales en Hipocampo Editores, un libro extraño para la bibliografía de este autor y que reclama con justicia un lugar en su extensa producción literaria. 
Conversamos por primera vez  el año 2008 en su solariega casa de Barranco. Un amigo en común, Julio Montero, me pasó el mensaje de que Hernando Cortés quería editar un libro de relatos para jóvenes. Las citas fueron varias y, finalmente, empezamos a hacer el libro que se llamaría 16 historias de animales. Es un libro pequeño que se publicó sin pena ni gloria. La tarde que él lo vio, simplemente lo dejó en la mesa de la sala y se fue a comprar pan. Como no volvió, me fui, me quité, dejándole en silencio los ejemplares solicitados en la amplia sala de su casa. No lo volví a ver más. 
Y siempre me pregunté qué fue lo que no le gustó de un libro que él mismo cuidó, eligió dibujos y tipos, en fin, el diseño y también la corrección. Pero no lo sabré y solo supongo que este hijo putativo no encaja en la obra más lograda: el teatro, donde destacan La ciudad de los reyes (dos ediciones: 1990 y 2000), Tierra o muerte (dos ediciones: 1986 y 2002), Estación de desamparados (dos ediciones: 1993 y 2002). Y la Universidad Ricardo Palma le publicó el 2008 y 2009 las Obras Completas de teatro en 6 tomos: Teatro I Trilogía Limense: La ciudad de los Reyes, Estación Desamparados La Gran Lima. Teatro II Teatro Histórico: Los Conquistadores, Los Libertadores y Los Patriotas. Teatro III Trilogía para chicos: Historia del tonto que movió las montañas, Historia del loco que rehizo el mundo e Historia que incendió la libertad. Teatro IV: Trilogía de la violencia: Tierra o muerte, Santo oficio Máscaras negras. Teatro V: Fantasmas y otras piezas breves y Teatro VI: Machu Picchu (Comedias de fantasía, de amor y de muerte).  
Los ejemplares de 16 historias de animales han estado mudos en un estante, olvidados y rechazados por su padre. Pasado el tiempo, pienso que este libro podría interesarle a alguien y que yo intento interpretar en este párrafo, porque cada relato es una expresión intimista de mirar a estos 16 animales a través de su comportamiento cotidiano, que juegan traviesos en la memoria de un narrador objetivo y ducho en el manejo del lenguaje, humanizando parte de ellos, pero a la vez que nos muestran el lado trágico de la vida que el hombre dispone sobre los otros seres indefensos y sujetos a su dominio. Así desfilan las imágenes rápidas como la Abeja incansable, el Perrito faldero o gozque, el Elefante cautivo, el Canario Tuyur que no cantó más, la Liebre "que da brincos, salta y llora" y que un buen día perdió el corazón. También los microbios, el oso, la paloma, el gallo, etc. Todas estas historias concluyen en el animal que somos: el hombre. Es el relato más corto y contundente: "Un hombre es todos los hombres. Es el hombre. Todos lo conocemos. Es el animalito indefenso que todos amamos. Pero es un dios. Es Dios. Y nada ni nadie podrá prevalecer sobre él".

La Victoria, invierno frío del 2013.


lunes, 16 de septiembre de 2013

Rescates: La musa fragmentada, poesía de Raúl Guevara


RAÚL GUEVARA:
La musa fragmentada, Hipocampo, Lima, diciembre 2008


El autor: entre la amistad, la medicina y el arte

ROSINA VALCÁRCEL

Mi primer recuerdo de Gamaniel Raúl Guevara Chacabana se remonta a 1962. Como un tierno trocito de carbón evoco ese año, mi pubertad rota y mi lapicero rojo. Gamaniel era un joven pensativo, callado y tímido. Era un buen socialista, con un compromiso real, defensor de las causas populares. Yo sólo era una despistada colegiala de 3er grado de Secundaria. Su calor humano nos envolvía, una mañana dominical en una playa lejana color ágata, llamada La Chira, más allá de Chorrillos, cerca de muchos jóvenes, adolescentes y pioneros, habló y nos dijo: –Si las horas no vuelven, no importa, la energía, la presencia física y/o espiritual de nuestra gente es lo que interesa. Los maestros y héroes son el ejemplo. Dejé de verlo muchísimos años. Hubo pánico y dispersión entre los militantes. Hubo divisiones dramáticas. La gran familia se desintegró, se atomizó. La Historia tuvo bemoles inesperados. La Historia universal giró, el Muro cayó, la Historia se suspendió. Hoy nuestra ciudad sucumbe encadenada. Otras patrias abren su corazón con justicia. El Perú a menudo es una noche extraviada. Pero, bajo las alas del viento matinal, la amistad prístina nos aguarda con sus nobles ojos inquietos. La voz del galeno genial Vital Scapa nos une, su alma generosa, su sabiduría. El resto es un mazo de naipes, un dolor que se encona, un manto de abejas zánganas. 
Gamaniel Raúl Guevara (Lima, 1943), médico de profesión, es un humanista singular, un verdadero discípulo de Hipócrates: «él entra en las casas con el único fin de cuidar y curar a los enfermos», «evita toda sospecha de haber abusado de la confianza de los pacientes, en especial de las mujeres» y «mantiene el secreto de lo que crea que debe mantenerse reservado».
Su vínculo con la literatura data de sus fervorosos años de universitario, cerca de poetas, pintores y quijotes de la Generación del 60 como César Calvo, Francisco Izquierdo, Carlos Franco, Adriana Palomino, Cato Franco, entre varios. 
Igualmente, acompañado de Zulma Linares, su esposa, con coraje e idealismo, ha viajado al interior de nuestro país realizando labores de proyección social a través de su ejercicio profesional. También ha publicado textos, artículos de su especialidad en revistas nacionales y extranjeras; y es editor de la valiosa revista Paediatrica. La musa fragmentada es su primer poemario. Valió la pena aguardar.
Presentación 
El viernes 20 de febrero a las 7:00 p.m. celebraremos el magnífico poemario La musa fragmentada, de Gamaniel Raúl Guevara, en el Instituto Raúl Porras Barrenechea de la universidad de San Marcos (Colina 398, Miraflores). Comentarán los destacados escritores Carlos Garayar y Marco Sertzen.
EL LIBRO
Hipocampo editores tuvo el acierto de lanzar La musa fragmentada, en bella publicación pulcra. Se emplearon los tipos Trajan para títuloa, Book Antique para el texto, en papel bond peruano, Atalas, marfileño de 83 gramos. Un saludo al sello Hipocampo, gracias Teófilo Gutiérrez por este hallazgo.
El libro dedicado a Zulma, su compañera, consta de 24 poemas, armados en seis conjuntos. Las indagaciones y evasiones a las que se insinúan le consienten profundizar en expresiones coloquiales y cromáticas, y afrontar la soledad y el silencio, hasta hallar una voz que congregue las disímiles sensaciones que transitan las páginas del libro. Por ejemplo:
“Una pelota cruza el horizonte violeta de tus tardes / y tras ella la alegría de un párvulo / un olor a pescado inunda tus veredas / como un río sencillo, invisible y delgado bajo la luna. // Calle atascada en mi memoria / como un sueño inconcluso guardado en la carpeta escolar”.
Se trata de matices que rastrean cada poema hasta encontrar una linealidad que cubre la intención del autor en formas tan diferentes como intensas.

Breve muestra de La Musa Fragmentada 


VUELO TRUNCADO 

Un oscuro escarabajo revolotea en mi dormitorio,
despiden sus élitros un sordo zumbido de helicóptero.
Se topetea ciego con las lámparas, los estantes,
los revoques
del techo.
En su equivocada ronda atraviesa el círculo de mi noche insomne,
altera el horizonte de mis doradas fantasías,
cruza los linderos del amor, toca el cuerpo de mi compañera.
¿Qué hace aquí esta obstinada criatura?
¿Cómo vino a dar aquí este robot sin brújula?
Le he dado un golpe enérgico con el libro
y el animal aturdido ha caído en un rincón.
No he sido amable ni agradecido con él,
pues su confuso vuelo enderezó mis pensamientos,
dio lugar para escribir estas líneas de respeto a la vida,
estos versos de ocasión que hoy pretenden ser poema. 

5
YO NO SÉ DÓNDE 

Yo no sé dónde se pierden los cielos
esta tarde
en qué luna en qué horizonte
en qué ruido de campanas se disuelven
sus luces sus fuegos
sus volcanes
yo no sé dónde se habrán ido sus humos
por qué ojos sus medallas
por qué atajos sus topacios
sus pavesas
yo no sé en qué mares se habrán hundido sus navíos
sus cordeles sus banderas sus castillos
aquí sólo han quedado espinos
árboles calcinados petrificados peces
agitadas sombras atizando el silencio
de desconcertantes soledades…


http://rosinavalcarcel.wordpress.com/2012/01/06/raul-guevara-la-musa-fragmentada-hipocampo-lima-diciembre-2008/

Enero 6, 2012
por Rosina Valcárcel

jueves, 22 de agosto de 2013

MARIE, LIBRO DE POESÍA DE RAÚL NOBLECILLA

La tierra. La felicidad son tus vías. La muerte puede ser bella. El poeta reza. Cuerpos atravesados por el aire fino. Sangres multicolores. Ósculos que son versos. La imaginaria poesía en prosa de Raúl Noblecilla Olaechea viene a reconciliarnos con el amor, el deseo y la muerte.

Roger Santiváñez

Los poemas de Marie transcurren en Lyon. Ella va con el poeta al encuentro y desentierro de su propia tumba: la fantasía o la sublimación de la ausencia, del deseo de amar, de trascender. El lirismo fluye por las venas de estos versos. «Poema desde el sur», por ejemplo. Un discurso que permanentemente apela al tú, del lector y de la persona amada. Con amor declarado y con carnalidad expresiva, porque el poeta sabe expresar y tender puentes al lector.

Paolo de Lima


GÓTICA DE RAÚL NOBLECILLA 

[Roger Santiváñez, Campo de verano en el invierno / New Jersey / enero 2013]

1
Hay velocidad y memorias que sufren naufragios –siempre desde el sur– donde crecen las rosas y un nombre –Marie– es un sueño de liberación. Ocurre en Lyon y todo desaparece. Poesía. Quedan el café y las cenizas. Llantos que no terminan jamás. Palabras alumbradas. Nadie te cree cuando dices te amo. No es fácil acostumbrarse a la soledad. Capitanes de barco, marineros, rostros ocultos. Lugares encendidos. Chapes. Los árboles inmóviles. Niños perdidos. Mis pasos encima de tus huellas. 
2
Estío. Cerros y grama. La medida y la inmensidad del amor. Ya no hay preguntas. La tristeza nos invade, el ruido de la pena. La hermosura de una mujer. Eucaristía. Lo que se te ocurra vive en el cielo nocturno. No podemos olvidar el pasado. Hay un azar. El azar es una necesidad –dijo Bretón. Ausencias. Cementerio de recuerdos. Mármol helado. Cadáveres exquisitos. Tumbas y ataúdes. Películas de horror. Metálica. La resurrección de los muertos. Lágrimas. Colores ardientes. La eternidad.
3
Mares corporales. Costas azules de muchachas. Hay que correr, infantes, soles cansados. El movimiento perpetuo. Corazones sonrientes. Paces. Batallas eróticas. Montañas calientes, huecos foráneos. Otra vez la utopía. Podemos nadar, hundirnos, almohadas, alumbramiento de la poesía. Vamos a compartir el tiempo. Ahora ya no tengo ideas. Huir. Una jerga incomputable –Hernández dixit. Permanencia. Delicada criatura. Ilusiones marchitas. Hay soledad, amarres, vidas incomprensibles, historias no respondidas. 

4
¿Dónde estamos? Enlaces, cuellos, ya me olvidé. Las noches albas. Crujidos, puntos cardinales. Transparencias, pétalos, La amada inmóvil. El fantasma de Enrique Lihn. La gran poesía de Enrique Lihn. Fechas inolvidables. Revelaciones. Apocalipsis. La torre de Babel. Una pena muy honda se apodera del corazón. Se sale el mar. Un baño de poesía. No la hallamos. Nos habíamos amado tanto. Mojados, escalera al cielo y al infierno. Apaga la luz. No tenemos nombres. Nadie, me llamo Nadie. 

5
La tierra. La felicidad son tus vías. La muerte puede ser bella. El poeta reza. Cuerpos atravesados por el aire fino. Sangres multicolores. Ósculos que son versos. La imaginaria poesía en prosa de Raúl Noblecilla Olaechea viene a reconciliarnos con el amor, el deseo y la muerte. Y por eso he escrito esta especie de homenaje a su gran talento basado en sus propias palabras.

LOS DISPAROS, LIBRO DE POESÍA DE EVGUENI BEZZUBIKOFF

Evgueni Bezzubikoff hace el milagro. Sus poemas abren en el ojo unas mirillas. Uno se asoma por ellas y ve a otros como nosotros, pero mejores, más nosotros, viviendo la poesía que afuera leemos.
Carlos Franz

Es refrescante encontrar una voz joven y nueva, y sobre todo reconocible en el concierto de las voces de la generación a la que pertenece. Su tono es cosmopolita. Su poesía pertenece a los emigrados y es nostálgica, querendona y reflexiva, aun a 130 km. por hora.
Rodolfo Hinostroza

LOS DISPAROS DE EVGUENI BEZZUBIKOFF 

por Miguel Ildefonso

En la poesía peruana, como en la de Latinoamérica, existió la migración del poeta hacia nuevos y antiguos horizontes. Nuevos en el sentido de una búsqueda de renovación estética que dio obras como la de César Vallejo, César Moro o Jorge Eduardo Eielson. Y antiguos porque significaron adentrarse en la tradición occidental y participar o dialogar con dichos referentes y monumentos universales. El punto de llegada era Francia principalmente, la vieja Europa, como ahora lo es los Estados Unidos. Sobre todo desde los poetas aparecidos en los años ochenta, el imperio se ha vuelto un nuevo referente en que poetas que radican allá han volcado sus versos retratando la constante diáspora, el continuo exilio, la interculturalidad babélica que caracterizan a este nuevo mundo globalizado. Voces como la de Eduardo Chirinos, José Antonio Mazzotti, Mariela Dreyfus, Miguel Angel Zapata, Róger Santiváñez, prefiguran esta nueva voz, la de un poeta que muy pronto llegó al país del Tío Sam. A diferencia de otros, Evgueni Bezzubikoff se inició poéticamente en ese nuevo territorio lleno de renovados mitos. De ahí la frescura de su poesía que señala Rodolfo Hinostroza en la contratapa de Los Disparos, libro que estamos presentando en Lima, en la Librería La Familia, ante su familia, lejos de la librería McNally, de su ciudad poetizada, Manhattan, en donde suele presentarse Evgueni y presentar a sus amigos que como yo, algunas veces, recalamos en esa gran manzana para levantarle el vestido a la Estatua de la Libertad, y ver de qué color son sus bragas.   
Hoy está aquí Evgueni, en Lima la bella, la Manhattan inca, presentando él mismo estos Disparos que nacen tanto de estas ciudades como de los libros que nos colman y de las experiencias íntimas por las que, como también dice Carlos Frank en la contraportada, “ve a otros como nosotros, pero mejores, más nosotros, viviendo la poesía que de afuera leemos”. Su poesía, como ya hemos ido viendo en sus libros anteriores, apunta a revelarnos lo que queda de esas pesadillas urbanas del amor cuando algo oscuro se nos presenta justo cuando vamos a alcanzar lo inalcanzable. Me viene a la mente la escena final de la película Carlitos Way cuando un asesino inesperado es quien fulmina a Al Pacino que estaba a punto de abordar el tren y alcanzar el amor soñado con la amada bailarina. Esa intensidad busca la poesía que nos trae el poeta ahora, esa tragedia que está en las carreteras, en los bares, en los museos, en los teatros. El poeta conversa con la muerte como si fuera la nostalgia o como si se tratara del amor. O quizás sean lo mismo, una misma imagen tridimensional como son las fotografías que acompañan a los textos.
Los disparos apuntan a esos viejos mitos con los cuales se han construido esta civilización, y que hoy se ven trastocados por una nueva sensibilidad. Es lo que se interpreta de la imagen de la portada del libro, la mujer es abrazada por un esqueleto, un fantasma, un pasado que aun viste de vida aferrándose a esa mujer intacta, renovada en sus nuevas dimensiones. No en vano son mujeres, y jóvenes y bellas, las que se retratan en el interior del libro también. Y solo hay un hombre allí, un anciano en un auto más viejo aun. Y, por supuesto, al final vemos al mismo Evgueni, como el cronista de esta nueva era, con el fondo del río Hudson y el Central Park, a una altura en que solo la poesía puede alcanzar para decir lo inexpresable.

Miguel Ildefonso

Portada del Sol, invierno, 2013.


martes, 16 de julio de 2013

PALACIO DE JUSTICIA DE DALMACIA RUIZ-ROSAS SAMOHOD


La poesía de Dalmacia Ruiz-Rosas Samohod representa la imagen de nuestra época. En este libro –Palacio de Justicia– cuyo título transmite una sutil ironía, encontramos la historia del Perú [Un poema con historia, dixit Pound about The Cantos] ensamblada a la visión y vivencia interiores de la poeta. Entre sus temas destacan: el espacio del amor como refugio y paraíso frente a la represión del sistema social, el testimonio de la cotidianeidad familiar y doméstica de los sectores oprimidos mediante la inserción de voces reales, la pregunta por la identidad y el ser, y –por supuesto– la violencia del orden establecido; todo ésto asumido con la pasión del conocimiento y el sincero afán de comprender la experiencia íntegra hasta en sus más mínimos detalles y profundidades. Porque la poesía de Ruiz-Rosas Samohod está basada –a la manera del modernism anglosajón– en su cosmovisión política del mundo. Una perspectiva desde de la cual se patentizan –filtrándose– los más puros sentimientos plasmados en la renovada dicción conversacional –a veces sujeta a personajes imaginarios que funcionarían como alteregos– que va a sostener todo el volumen.A través de la garúa de Lima Dalmacia Ruiz-Rosas Samohod se ha mantenido firme en la poesía durante más de 40 años [ya que empezó a escribir en la niñez]. Palacio de Justicia recoge su escritura circa 1980. Una vida ofrecida a la creación. He aquí la prueba de su alta entrega.
[Roger Santiváñez. Febrero de 2013. Paley Library, Temple University].


VIENTO DEL PERÚ. NUEVA ANTOLOGÍA PERSONAL DE MARCO MARTOS

Venta en librería El Virrey de Miraflores, Librería Sur en San Isidro, Librería Inestable en Miraflores, Selecta Librería en Boulevar Quilca.


Viento del Perú es una ajustada selección de poemas de Marco Martos, que testimonia el quehacer literario de un autor que ha sostenido su calidad literaria a lo largo de cuatro décadas de dedicación permanente a la escritura. Punzantes, irónicos, sosegados, nerviosos, pujantes o suaves y delicados, estos textos tienen la capacidad de conmover al lector, de hacerlo pensar en el destino del hombre, creatura a la vez frágil y poderosa. No es azar que la voz castellana “viento” venga del griego “anemos” y esté relacionada con las voces latinas “animus”, espíritu, y “ánima”, alma. Estos poemas aspiran a ser considerados como “espíritu del Perú” y como atestación de la experiencia humana. 

La poesía de Marco Martos, desde sus comienzos se distinguió por su originalidad, separada de la retórica de los poetas de los años sesenta que estaban directamente influidos por la poesía española del 27 primero y luego por la poesía anglosajona. Martos busca sus fuentes en la poesía más remota del idioma, en el Arcipreste de Hita por ejemplo, más adelante en Quevedo, y modernamente en la poesía de Vallejo o Parra. Con el paso del tiempo, esa poesía suya, contemporánea y diacrónica al mismo tiempo, distingue dos formas escriturales, una sedosa, fresca, clara, que es tan firme y sostenida que parece clásica, que se alterna con otra áspera, rigosa, conceptual, que cabe relacionarla con el expresionismo. Si se le buscan parientes literarios, esos son los poetas italianos Quasimodo, Ungaretti, Montale, y los grandes líricos germanos, Trakl, Benn, Celan. Insólita y contemporánea, universal, y al mismo tiempo del Perú, puesto que rinde culto al habla de los peruanos, la poesía de Marco Martos lentamente al principio y ahora de manera límpida, va llegado a puntos distantes del planeta, merced al rigor con que es trabajada, al ritmo singular de su entraña, a su capacidad de conmover a lectores de muy diverso origen. (El Editor)

http://www.limagris.com/?p=12177 

Roger Santiváñez, Marco Martos y Teófilo Gutiérrez. FIL 2013. Presentación de Viento del Perú.

Viento del Perú

Mi patria queda en los acantilados,
en esa parte que llaman La Punta,
frente al mar, en la bahía de Paita,
en las noches tranquilas del verano.

Mi patria queda en la blanca luna
que me asombraba en días de mi infancia.

En todos los lugares soy extranjero,
cabal ejemplo de un desterrado.
París, Madrid, sí han sido muy gentiles,
como Grenoble y tal como Ayacucho.

Cuando arribo a numerosas ciudades,
soy un fantasma que firma en los hoteles,
solo un aroma que va caminando,
un viento del Perú que sopla suave.
Palabras liminares





DEAMBULA EL OTOÑO, LIBRO DE POESÍA DE CARLOS L. ORIHUELA

Deambula el otoño  testimonia un trabajo sobre la significación y el tránsito por las rutas sutiles del arte y la vida. Reúne poemas de vari...